El arzobispo de Salta agradeció a la Municipalidad y a Lusal por los trabajos realizados en los días previos al Milagro. El proyecto permitió renovar la iluminación ornamental de la fachada y del edificio, respetando su condición de Monumento Histórico.

En los minutos previos al ingreso de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro a la Catedral Basílica, el arzobispo Mario Cargnello hizo un reconocimiento público a la Municipalidad de Salta por la renovación de la iluminación del templo. “Quiero agradecer al señor intendente que se ha puesto a disposición y nos está dando una mano. Miren la iluminación de la Catedral, ha tenido mucho que ver la Municipalidad y Lusal”, expresó.
El proyecto fue impulsado y financiado por la Municipalidad y permitió renovar la iluminación ornamental de la fachada y del edificio, con una intervención pensada para destacar su arquitectura sin realizar modificaciones invasivas. La obra se realizó teniendo en cuenta su carácter de Monumento Histórico Nacional.
Los trabajos incluyeron el recambio de instalaciones eléctricas que se encontraban deterioradas y obsoletas, el retiro de artefactos antiguos y el acondicionamiento de distintas superficies. También se incorporaron nuevos cableados, tableros de control, cajas de paso y luminarias LED de diferentes características, que permiten una iluminación integral del edificio.
La nueva iluminación pudo verse especialmente durante las celebraciones del Milagro, cuando la Catedral quedó integrada al paisaje nocturno del centro salteño. El reconocimiento de Cargnello se produjo justamente en uno de los momentos centrales de la festividad, frente a miles de personas que aguardaban el ingreso de las imágenes de los santos patronos.
Las calles de Salta volvieron a llenarse de fe, encuentro y emoción con la tradicional procesión del Milagro. Miles de salteños, peregrinos y visitantes acompañaron este martes el recorrido de las imágenes del Señor y la Virgen del Milagro hasta el Monumento 20 de Febrero, donde se realizó la renovación del Pacto de Fidelidad.
El intendente de la ciudad, Emiliano Durand, participó de la jornada junto a la comunidad salteña y acompañó el momento central de una celebración que forma parte de la identidad de la ciudad.
La procesión comenzó con la Cruz Primitiva y continuó con las imágenes de la Virgen de las Lágrimas, la Virgen del Milagro y el Señor del Milagro. A lo largo del recorrido, los fieles acompañaron con oraciones, cantos y muestras de devoción hasta llegar al Monumento, donde se renovó el histórico Pacto de Fidelidad con los Santos Patronos.
La jornada contó también con la presencia de la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, y del nuncio apostólico en la Argentina y representante del papa León XIV, monseñor Michael Wallace Banach, además de autoridades provinciales, municipales, religiosas y representantes de distintas instituciones.
Durante su homilía, el arzobispo de Salta, monseñor Mario Antonio Cargnello, puso el acento en la unidad, la apertura y la construcción de la paz. En ese sentido, llamó a construir una comunidad capaz de recibir y acompañar a todos: “Alimenta a cualquier persona que llegue de cualquier lugar del mundo. Crea cualquier situación de paz, sin ninguna mezquindad”, expresó.
El mensaje se vinculó con el lema que acompaña este año la celebración del Milagro: “Señor del Milagro, Tú eres nuestra paz. Oramos para recibirla y servimos para darla”. La celebración volvió así a reunir a vecinos, familias, peregrinos y visitantes en torno a una tradición que atraviesa generaciones.
Con la renovación del Pacto de Fidelidad culminó una nueva jornada central de las fiestas del Milagro, que durante los últimos días transformaron las calles de la ciudad en un espacio de encuentro para los fieles.