Doce países pidieron este lunes a la Unión Europea que refuerce su presencia en el Ártico para asumir «un papel estratégico y más proactivo» en una región marcada por las tensiones geopolíticas, las amenazas rusas y las aspiraciones de Donald Trump.

Doce países de la Unión Europea solicitaron un compromiso más sólido en el Ártico durante una cumbre celebrada en Rovaniemi, Finlandia. Los dirigentes instaron al bloque europeo a asumir un papel estratégico y más proactivo en una región marcada por tensiones geopolíticas y amenazas rusas.
Los mandatarios defendieron que la seguridad en el Ártico debe garantizarse de forma colectiva. Participaron líderes como el canciller alemán Friedrich Merz y la primera ministra danesa Mette Frederiksen, quienes señalaron que Moscú representa una amenaza importante y duradera.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, subrayó que lo ocurrido en la zona no constituye un asunto regional, sino una cuestión europea. Los dirigentes buscan reforzar la presencia comunitaria para complementar los esfuerzos de la OTAN ante los desafíos actuales.
Las tensiones con Estados Unidos y el caso de Groenlandia
Las tensiones geopolíticas aumentaron tras las amenazas del presidente estadounidense de apoderarse por la fuerza de Groenlandia. Aunque la fricción disminuyó, los líderes europeos analizan fórmulas para consolidar su soberanía y defensa en el territorio autónomo danés.
Dinamarca y Estados Unidos crearon un grupo de trabajo para abordar la cooperación en materia de defensa. La primera ministra danesa se mostró optimista respecto a la resolución pacífica de las negociaciones en torno a la enorme isla ártica.
Desafíos climáticos y necesidades logísticas
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, advirtió sobre la urgencia de adquirir rompehielos y buques especializados. El cambio climático acelera el deshielo y abre nuevas rutas marítimas que atraen el interés estratégico de potencias como Rusia y China.
La Comisión Europea presentará próximamente una nueva estrategia ártica para definir las líneas de acción. Los Estados miembros promueven mayores inversiones en movilidad militar, conectividad transfronteriza y vigilancia marítima para proteger los recursos de la región.