Concierto de la Sinfónica en la Iglesia San Francisco

En el marco del ciclo “Otros Escenarios”, la orquesta se presentará este jueves 20 de octubre a las 21 horas en la Basílica Menor, ubicada en Córdoba y Caseros, para celebrar el “Octubre Franciscano”. Con entrada libre y gratuita.

La Sinfónica de Salta presentará en concierto bajo la dirección del Maestro Jorge Lhez. El cuerpo artístico se interpretará Adoration de Florence Price y Gli Ucelli de Ottorino Respighi. El concierto culminará con la Sinfonía Nro. 38, K. 504, Praga de W. A. Mozart.

Como todos los años, la agrupación orquestal adhiere a las actividades organizadas por la comunidad religiosa franciscana donde se recuerda la vida y obra de San Francisco de Asis.

Sobre los compositores y las obras:

  • Florence Beatrice Price, (soltera Smith) (1887-1953) compositora clásica, pianista, organista y profesora de música estadounidense. La primera mujer afroamericana reconocida como compositora sinfónica. Su madre era profesora de música y su primera formadora. Cursó sus estudios superiores en el Conservatorio de Música de Boston, donde se graduó con honores. Participó de la Gran Migración a Chicago causada por los conflictos raciales. Price y Margaret Bonds (pianista y compositora negra) lograron el reconocimiento nacional. La Sinfonía en Mi menor fue estrenada por la Orquesta Sinfónica Nacional. Price hizo un uso considerable de melodías y ritmos afroamericanos en muchas de sus obras. Sus melodías estaban inspiradas en el blues, mezcladas con técnicas románticas europeas más tradicionales. Price fue incluida en la American Society of Composers, Authors and Publishers. La Women’s Philharmonic creó un álbum (2001) de sus composiciones. En 1964 abrieron la Escuela Primaria Florence B. Price, que albergaba un piano propiedad de Price. Adoration (1951) se presentó como una pieza breve para órgano en formato ABA, destinada a la iglesia. Ha demostrado ser atractivo para los arreglistas, incluido Jim Gray, quien lo ha orquestado para violín solo y orquesta de cuerdas.

 

  • Ottorino Respighi (1879-1936) Director de orquesta y pianista italiano, uno de los principales compositores de la «Generazione dell’Ottanta». Empezó el estudio del violín, a los 8 años, luego viola, en el Liceo Musical Martini, y composición. En 1900 marchó a Rusia, donde según sus declaraciones, influyeron en él Rimski-Korsakov, la música rusa, las representaciones de óperas y ballets. Desarrolló una intensa actividad de concertista, pero prevaleció la creación. Enseñó composición en el Conservatorio de Santa Cecilia, Roma. En 1917 compuso el primero de sus poemas sinfónicos, Las fuentes de Roma, al que le sucedieron los Pinos de Roma, el Trittico Botticelliano, inspirado en cuadros de Botticelli, el ballet La boutique fantasque, las óperas Belfagor, La campana sommersa, Maria Egiziaca, y La fiamma. Lo más destacado de la obra de Respighi se encuentra en las páginas suaves y veladas por una sutil melancolía. Gli uccelli (Los pájaros) (1928) Suite para pequeña orquesta basada en música de los S. XVII y XVIII. Representa un intento de transcribir el canto de los pájaros y sus acciones, como el aleteo, o el rascado de las patas. Se utilizó para el ballet del mismo nombre.

 

  • Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) Compositor y pianista austriaco conocido por su prodigioso talento para la música y por la composición de más de 600 obras extraordinarias, en 35 años de vida, por lo que es valorado como uno de los músicos más importantes de la historia. Su padre, el músico Leopold Mozart, consciente del interés y precocidad musical de su hijo, se dedicó con exclusividad a la formación del niño y de su hermana Nannerl. Con 5 años, el pequeño se destacaba como un prodigioso intérprete del violín y del teclado, incluso había compuesto sus primeras obras musicales. Durante la mayor parte de la vida se dedicó a componer, pero las dificultades económicas le obligaban a recurrir a trabajos como intérprete y profesor; hasta que el emperador José II de Habsburgo, le ofreció trabajar como compositor estable de la corte, pocos años antes de fallecer. En esta etapa de su vida compuso La Flauta Mágica y Réquiem. Sinfonía n.º 38, Praga es una sinfonía grandiosa, espumante, con ritmo persistente, cuya composición instrumental está repleta de sorprendentes modulaciones. Con esta sinfonía Mozart pone fin a la época de trabajos de inspiración haydniana. La ausencia del minueto, la densidad expresiva y la complejidad formal son las marcas de una obra en la que prevalece el aspecto íntimo y reflexivo.

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