Un operativo fronterizo de Gendarmería Nacional en Aguas Blancas desarticuló una millonaria maniobra de contrabando químico que terminó con la condena de dos camioneros bolivianos a cuatro años y ocho meses de prisión. Los acusados intentaron cruzar de manera ilegal hacia Bolivia con más de 35 toneladas de acetato de etilo —un solvente clave valuado en más de 167 millones de pesos y utilizado en el refinamiento de cocaína— oculto bajo permisos falsificados del RENPRE y con un destino final en Cochabamba que operaba de forma clandestina.

El Tribunal Oral Federal N.º 1 de Salta condenó a dos choferes de nacionalidad boliviana a cuatro años y ocho meses de prisión. La jueza Marta Liliana Snopek dictó la sentencia tras un acuerdo pleno con la Sede Fiscal Descentralizada de Orán, a cargo del fiscal subrogante Marcos Romero. Los acusados intentaron contrabandear una carga ilegal de precursores químicos hacia Bolivia mediante documentación adulterada.
El procedimiento ocurrió el 16 de marzo de 2026 en el paso internacional Aguas Blancas-Bermejo. Los efectivos de Gendarmería Nacional interceptaron dos camiones que transportaban 35.144 kilogramos de acetato de etilo distribuidos en 191 tambores. La documentación formal indicaba que los vehículos debían salir del país por Salvador Mazza con destino a Cochabamba. Sin embargo, circularon por rutas no autorizadas.
Falsificación de permisos y sanciones judiciales
Las pericias confirmaron que los permisos del Registro Nacional de Precursores Químicos presentaban adulteraciones que imitaban el sistema digital oficial. El cargamento superaba los 167 millones de pesos y funciona como un solvente clave para refinar clorhidrato de cocaína. Además de la pena de prisión, la Justicia impuso la inhabilitación absoluta para los condenados, el decomiso de los teléfonos celulares, los vehículos y la sustancia incautada.