Tras las fuertes repercusiones y controversias por procedimientos policiales donde se intentó reducir a sospechosos con piedras y palos, el Ministerio de Seguridad de Salta lanzó la licitación oficial para incorporar 100 armas de baja letalidad —incluyendo dispositivos Taser y pistolas Byrna— antes de fin de año. La medida busca transformar los protocolos de actuación en la vía pública ante situaciones de alta conflictividad y episodios de crisis, en medio de un intenso debate sobre las urgencias presupuestarias de la fuerza y la necesidad de una capacitación obligatoria para los efectivos.

El Ministerio de Seguridad y Justicia de Salta inició la licitación para adquirir 100 armas de baja letalidad destinadas a la Policía provincial. El Gobierno prevé concretar la compra antes de finalizar 2026. El equipamiento incluye dispositivos de descarga eléctrica tipo Taser y pistolas de aire comprimido con gas pimienta.
El ministro Nicolás Avellaneda explicó que las herramientas permitirán intervenir en crisis y conflictos en la vía pública. Los violentos hechos registrados en Tartagal impulsaron esta decisión oficial. El funcionario aclaró que las partidas presupuestarias de 2027 definirán si compran más equipamiento en el futuro.
El anuncio coincide con reclamos por las difíciles condiciones laborales en las comisarías del interior. Durante los debates presupuestarios en la Legislatura, las autoridades reconocieron problemas en los edificios policiales. También admitieron falta de personal y escasez de vehículos para el patrullaje preventivo.
Las falencias de movilidad e infraestructura afectan a los 14 distritos de prevención de la provincia. La llegada de este nuevo armamento suma un recurso valioso para los agentes. Sin embargo, no resuelve los problemas edilicios ni la falta de patrulleros que enfrenta la fuerza.
Protocolos de actuación y capacitación obligatoria
La incorporación de este armamento exige establecer normas claras de intervención y capacitar a los efectivos. Los agentes deben recibir formación específica para actuar con seguridad en procedimientos de alto riesgo.
Esta medida surge tras la difusión de un operativo en Tartagal donde varios policías intentaron reducir a un hombre armado con un cuchillo. La repercusión del video llevó al Ministerio a reforzar los cursos obligatorios. A partir de ahora, la aprobación de estos talleres será un requisito indispensable para obtener ascensos en la institución.