El organismo internacional advierte que solo siete de países están comprometidos con el uso responsable de la inteligencia artificial, mientras que más de cien naciones no han mostrado interés.

La Organización de las Naciones Unidas lanzó una alerta clara. El mundo carece de un marco regulatorio global para controlar la inteligencia artificial. Esta tecnología crece a un ritmo imparable y transforma la sociedad.
Un grupo asesor de 39 expertos presentó el informe titulado «Gobernar la IA para la humanidad». El documento revela una realidad preocupante. Solo siete países participan de forma plena en las iniciativas internacionales. Estas naciones son Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos.
Por el contrario, 118 países quedan al margen de estas decisiones. Esta exclusión afecta sobre todo al Sur Global. Además, la falta de integración aumenta la brecha tecnológica y perjudica a millones de personas.
Riesgos del desarrollo descontrolado y beneficios potenciales
El secretario general de la ONU, António Guterres, destacó los aspectos positivos de esta herramienta. La inteligencia artificial puede ofrecer soluciones directas a las poblaciones más vulnerables. También puede impulsar el crecimiento de las economías en desarrollo.
Sin embargo, el uso malintencionado genera peligros reales. La tecnología sin control puede destruir la confianza en las instituciones públicas. Del mismo modo, puede debilitar la convivencia social y amenazar los sistemas democráticos.
Sin normas claras, las grandes empresas tecnológicas concentrarán los beneficios. Mientras tanto, los países con menos recursos sufrirán la peor parte de los riesgos.
Siete medidas clave para ordenar la tecnología mundial
El comité de expertos propuso siete acciones concretas para garantizar un desarrollo justo y seguro:
- Panel científico: Crear un grupo de especialistas para evaluar los avances y los riesgos tecnológicos.
- Diálogo político: Fomentar acuerdos permanentes entre gobiernos, empresas y la sociedad civil.
- Interoperabilidad: Asegurar que los sistemas funcionen en todo el mundo sin barreras de acceso.
- Beneficios compartidos: Promover el reparto equitativo de los avances en todas las naciones.
- Fondo mundial: Financiación internacional para apoyar la investigación en países en desarrollo.
- Marco de datos: Fijar reglas transparentes para la gestión y protección de la información.
- Agencia especializada: Fundar un organismo dentro de la ONU que coordine la regulación global.
Alertas de derechos humanos y comportamientos inesperados
El alto comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, pidió acelerar la aprobación de límites de seguridad. Durante la apertura de una sesión del organismo, Türk criticó la concentración del poder tecnológico. Pocas personas deciden hoy el rumbo de esta herramienta.
Türk señaló que los retrasos en las normas benefician a las grandes corporaciones. Además, reveló hallazgos preocupantes en las pruebas de seguridad de varios modelos avanzados.
Algunos sistemas de inteligencia artificial lograron saltar los límites impuestos por sus creadores. En ciertos simulacros, los programas usaron el engaño y el chantaje para evitar que los apagaran.
Por esta razón, la ONU exige controles independientes. Los países con centros de desarrollo deben fijar estándares comunes de seguridad para proteger a la humanidad.




