La tesorera de la Cámara Pyme de Salta, Miriam Guzmán, advirtió por el impacto de la caída del consumo y la falta de crédito sobre las pequeñas empresas. Estimó que entre 400 y 500 pymes habrían cerrado en la provincia y sostuvo que cada cierre puede implicar la pérdida de entre tres y cinco puestos de trabajo.

La tesorera de la Cámara Pyme de Salta, Miriam Guzmán, advirtió que el sector atraviesa una etapa de fuerte deterioro. Según indicó, la provincia registra el cierre promedio de una pequeña empresa por día. Las declaraciones surgieron tras conocerse un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) que reportó una reducción de empleadores y puestos de trabajo registrados en la región.
Guzmán estimó que entre 400 y 500 pymes dejaron de funcionar en Salta durante los últimos años. La dirigente explicó que cada cierre destruye entre tres y cinco fuentes laborales directas. Esta situación afecta los ingresos de las familias y disminuye el consumo en el comercio local. Además, señaló que resulta cada vez más frecuente observar locales vacíos en las calles comerciales.
Desafíos financieros y críticas a los incentivos
La referente gremial diferenció la realidad de las pequeñas empresas frente a las grandes inversiones promovidas por los regímenes actuales. En ese sentido, reclamó políticas específicas que contemplen al sector menor. Para salir de la crisis, Guzmán destacó la urgencia de recuperar el consumo interno y conseguir líneas de crédito accesibles.
Asimismo, explicó que la contratación de personal se convirtió en una decisión de alto riesgo debido a la incertidumbre económica. Por último, cuestionó que las medidas actuales beneficien principalmente a las grandes corporaciones mientras las pymes intentan sostenerse.