Daniel Barrientos fue asesinado en la madrugada del lunes después que tres delincuentes se subieran a su colectivo para robarles a los pocos pasajeros que se encontraban a bordo. Mientras intentaban cumplir con su cometido, un policía vestido de civil dio la voz de alto, por lo que comenzó un tiroteo y uno de los disparos impactó en el pecho del chofer.
Los asesinos escaparon, pero uno de ellos fue detenido y el resto es buscado intensamente por la Policía.

“Los tipos estaban sacados, no se entiende su comportamiento. Para mí que estaban drogados. El tiro podría haber sido para cualquiera de los pasajeros. Le apuntaron al chofer y lo mataron a quemarropa. No se resistió ni nada”, explicó una pasajera.
A raíz de lo sucedido, la Unión Tranviarios Automotor (UTA) realizaba desde las 7:30 del lunes un paro de colectivos en la zona oeste del Gran Buenos Aires y advirtió que las medidas de protesta “se van a profundizar” si no se garantizan las condiciones mínimas de seguridad en el sector.
Poco después, el ministro Sergio Berni llegó a la escena y fue atacado a golpes de puño y piedras en una violenta escena. Tuvo que ser escoltado por la Policía de la Ciudad.
Los restos de Daniel Barrientos fueron velados en una cochería ubicada en el partido de La Matanza. Al lugar asistieron familiares, amigos y colegas.




