Las empresas subconcesionarias de SAETA exigen el pago de certificaciones atrasadas y fondos destinados al combustible. Las firmas advierten que, si el organismo no regulariza la situación antes del jueves 24 de septiembre, suspenderán los servicios diurnos y nocturnos. Además, alertaron sobre un posible recorte de personal.

El conflicto afecta al transporte público del área metropolitana de Salta. Las operadoras formalizaron un reclamo mediante una nota dirigida al presidente de SAETA, Claudio Mohr, y al contador Claudio Juri. El documento ingresó formalmente el lunes 21 de septiembre.
Una crisis financiera que frena la cadena de pagos
Las compañías denuncian que la acumulación de deudas incumple los contratos de concesión y fideicomiso. Según la presentación, SAETA adeuda parte de la certificación de julio, la totalidad de agosto y los montos para combustible de septiembre.
Esta falta de recursos impide adquirir repuestos, cubiertas, lubricantes y elementos de seguridad. Los representantes legales aseguraron que la cadena de pagos con bancos y proveedores se rompió por completo. Como resultado, las empresas perdieron el acceso al crédito y sufren un deterioro operativo constante.
Acuerdos incumplidos y amenaza de suspensión
Las subconcesionarias recordaron que firmaron un acuerdo con SAETA el 3 de junio de 2026 para normalizar los pagos, pero denuncian que el organismo incumplió lo pactado. Ante la falta de respuestas, fijaron el jueves 24 de septiembre como fecha límite. De no recibir los fondos, suspenderán las órdenes de servicio por una imposibilidad material de cubrir los costos operativos.
Preocupación por los puestos de trabajo
La crisis suma una alerta laboral. Las empresas anticiparon que la reducción constante de servicios las obligará a recortar sus planteles de trabajadores. Las firmas lamentaron llegar a esta instancia y responsabilizaron al organismo por la falta de soluciones financieras.
El reclamo cuenta con la firma de operadoras como El Cóndor, Eduardo Ale, Transal, Alto Molino, Transporte Automotor del Valle y Ahynarca. La medida mantiene en alerta a miles de usuarios del transporte metropolitano ante un posible colapso del servicio.




