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Estados Unidos lanza una ofensiva económica global para aislar a Irán

Por instrucción de Donald Trump, la Secretaría del Tesoro anunciará hoy un paquete inédito de medidas que busca asfixiar al régimen chiíta y que impactará en el comercio internacional.

Donald Trump lanzará hoy una dura ofensiva económica contra Irán desde Washington. El gobierno busca aislar al régimen chiíta. También pretende liberar el tránsito de barcos por el estrecho de Ormuz. La Guardia Revolucionaria controla actualmente esa vía marítima clave para el comercio internacional.

Anuncio oficial del Secretario del Tesoro Scott Bessent, secretario del Tesoro, comunicará las nuevas restricciones en una conferencia de prensa. La administración republicana definió el plan como un «Día D» económico.

La analogía alude al desembarco en Normandía durante la Segunda Guerra Mundial. En aquella oportunidad, las tropas aliadas iniciaron la derrota de Adolfo Hitler. La Casa Blanca compara ahora al régimen iraní con la Alemania nazi.

Medidas para asfixiar la economía iraní Bessent explicó el alcance de las medidas en su cuenta oficial de X. Según el funcionario, Estados Unidos ya neutralizó gran parte de la capacidad militar de Irán.

El objetivo actual consiste en cortar todo flujo financiero que sostiene al régimen. Washington sancionará a bancos y empresas chinas que mueven divisas hacia Teherán. Asimismo, la Casa Blanca impondrá aranceles a países que compren productos iraníes.

Advertencias y tensiones en Medio Oriente La presión económica podría desatar una réplica militar de Teherán. El general Mohsen Rezaee advirtió que atacarán a los aliados árabes si colaboran con el bloqueo.

Las hostilidades en el estrecho de Ormuz elevaron el precio del petróleo más del 16 por ciento. Este aumento encareció los combustibles en el mercado interno norteamericano.

Estrategia política y preocupación de los aliados El encarecimiento de la nafta afectó la imagen pública de Donald Trump antes de los comicios. El mandatario descartó la vía militar directa y priorizó las sanciones para forzar una negociación.

Por su parte, los países del Golfo Pérsico rechazaron un conflicto bélico continuo. Washington busca equilibrar las exigencias de sus aliados con la necesidad de frenar al régimen iraní.