Además, declararon como parte integrante del patrimonio inmaterial del país la peregrinación, conocida como “Camino Brochero”.

El Gobierno oficializó la declaración de San Miguel de Tucumán como capital simbólica del país cada 9 de julio mediante la promulgación de la Ley 27.820. La medida establece que la capital tucumana reciba este reconocimiento durante el Día de la Independencia y dispone que los actos centrales organizados por el Gobierno nacional se realicen allí de forma permanente.
El Congreso sancionó la iniciativa el pasado 26 de agosto tras un acuerdo entre el oficialismo y sectores aliados para enviar un gesto político a los gobernadores. Las senadoras Beatriz Ávila y Sandra Mendoza impulsaron el proyecto, que obtuvo el respaldo unánime del Senado con sesenta y siete votos afirmativos.
La legislación reemplaza un antiguo decreto de 1991 y otorga mayor estabilidad institucional a la conmemoración. El texto cuenta con tres artículos publicados en el Boletín Oficial mediante el Decreto 1006/2026.
Las características de la normativa
La declaración posee un carácter netamente simbólico porque no modifica la capital oficial de la República ni traslada las autoridades nacionales. Su finalidad principal consiste en consolidar el vínculo histórico con la Casa Histórica de Tucumán, sitio donde los congresales declararon la independencia en 1816.
Además de esta norma, el Congreso aprobó otras iniciativas sin costo fiscal como la Ley 27.823, que incorpora la peregrinación del Camino de Brochero al patrimonio cultural inmaterial del país e incluye un sistema de pasaportes inspirado en la experiencia del Camino de Santiago de Compostela.