Tras cinco días de angustiosa búsqueda e incesante rastrillaje en las frías y peligrosas aguas del río Gallegos, en Santa Cruz, los equipos de rescate hallaron sin vida a José y Leo, los hermanitos de 10 y 12 años que habían sido arrastrados por la corriente. El trágico desenlace comenzó a develarse desde el aire, cuando el propio padre de los niños, a bordo de un helicóptero de la fuerza, divisó el primer cuerpo cerca del punto donde cayeron al agua, mientras que horas después personal terrestre localizó al segundo pequeño a varios kilómetros de distancia. La conmovedora misión movilizó a más de 120 especialistas y baqueanos que no bajaron los brazos hasta devolverle la paz a una familia y a toda una comunidad envuelta en el dolor.

Los equipos de rescate encontraron el trágico desenlace tras cinco días de búsqueda en Santa Cruz
Los equipos de rescate encontraron sin vida a José y Leo, los dos hermanos de 10 y 12 años que habían desaparecido en el río Gallegos. La corriente los arrastró el domingo 25 de octubre en el sector de La Toma. El operativo incluyó a más de 120 especialistas entre policías, bomberos, buzos y baqueanos.
El primer hallazgo ocurrió durante un sobrevuelo de inspección en helicóptero por la zona de Palermo Aike. El padre de los niños integraba la tripulación aérea en ese momento. El cuerpo estaba a un kilómetro del punto donde cayeron al agua.
Horas más tarde, el personal que rastrillaba la zona a pie encontró el cuerpo del segundo hermano. La policía detectó el cadáver cerca del puente Güer Aike, a unos nueve kilómetros del lugar inicial. La fuerza de la corriente y la baja temperatura del agua dificultaron las tareas de rescate durante toda la semana.
En la búsqueda intervinieron la Prefectura Naval Argentina, Gendarmería Nacional y brigadas caninas. Un perro de rastreo indicó el sector donde los rescatistas hicieron las maniobras clave de barrido. Además, guías de pesca locales aportaron sus conocimientos para orientar el trabajo en el cauce.
Acompañamiento a la familia y pasos judiciales
El gobierno provincial desplegó un equipo de profesionales para brindar asistencia psicológica a los familiares. Las autoridades expresaron su dolor y destacaron el esfuerzo ininterrumpido de todos los participantes del operativo.
La Policía Científica realizó las primeras tareas periciales en el lugar del hallazgo. Ahora, el Cuerpo Médico Forense realizará las autopsias para determinar las causas de la muerte de los dos menores.