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Hallazgo de 200.000 barriles de residuos radiactivos en el océano

Científicos realizaron una investigación en aguas profundas que permitió localizar miles de barriles y detectar señales de sustancias radiactivas en el océano.

El fondo del océano Atlántico Norte guarda miles de barriles con desechos radiactivos. Diversos países arrojaron estos materiales al agua entre las décadas de 1970 y 1980.

Una investigación científica reciente mapeó la zona a gran profundidad. Ahora, los expertos buscan determinar si las fugas de estos recipientes dañan la vida marina.

Ubicación y rastreo de los recipientes

El área estudiada está a 1.200 kilómetros de las costas de Francia. Allí, los recipientes descansan a más de 4.700 metros de profundidad en aguas internacionales.

Los científicos calculan que existen más de 200.000 barriles repartidos en el lugar. El proyecto NODSSUM exploró la zona con el robot submarino autónomo UlyX.

El robot usó un sonar de alta resolución y detectó 3.500 barriles en un sector reducido. Luego, el aparato bajó hasta el lecho marino y tomó fotografías detalladas de los objetos.

Fugas de radiación y deterioro del material

En una segunda etapa, un grupo de científicos bajó en el submarino tripulado Nautile. Las imágenes mostraron que el agua y la presión deterioraron de forma grave muchos recipientes.

Los investigadores observaron material saliendo de los barriles hacia el sedimento. Además, el equipo recolectó 400 kilos de agua, barro y fauna marina para analizar en el laboratorio.

Los estudios detectaron sustancias radiactivas de origen humano, como cobalto-60 y cesio-137. Las pruebas hallaron elementos contaminantes incluso en zonas alejadas de los barriles.

El propósito de las investigaciones

El equipo científico no planea sacar los recipientes del océano. Mover miles de barriles a tanta profundidad implica una tarea compleja y muy peligrosa.

Por esa razón, los expertos enfocan su trabajo en analizar la degradación de los materiales. Los nuevos análisis ayudarán a medir el impacto real de la contaminación en el ecosistema marino.