Mabel Álvarez asumió formalmente como secretaria general de la CTA Autónoma de Salta en un acto realizado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Según los datos oficiales difundidos, la Lista 1 obtuvo el 90 por ciento de los votos con una diferencia superior a los 5.000 sufragios frente a sus competidores.

Sin embargo, la asunción se concretó en medio de un fuerte clima de tensión y denuncias de fraude por parte de la oposición.
Las listas opositoras 2 y 4 exigieron la nulidad total de los comicios realizados el pasado 20 de agosto. Los referentes denunciaron una falta absoluta de transparencia y garantías para votar.
Julio Molina, exsecretario general y candidato opositor, aseguró que el proceso no resultó justo ni transparente. Los sectores críticos señalaron retrasos en la entrega de padrones, mesas sin listados oficiales y la derivación incorrecta de afiliados hacia otros lugares de votación para obstaculizar el sufragio. También cuestionaron la falta de boletas, el uso de urnas improvisadas y el traslado de documentación hacia la sede de ATE sin previo aviso a los fiscales opositores.
Denuncias por violencia e intimidación
El conflicto escaló de forma notable tras una ampliación de denuncia presentada el 22 de agosto. Los opositores detallaron situaciones de maltrato, agresiones y actos de intimidación dirigidos contra fiscales y presidentas de mesa. Respaldaron estas acusaciones mediante actas de impugnación, filmaciones y denuncias formales ante la policía.
Ante la falta de respuestas claras por parte de la Junta Electoral Nacional, los sectores perjudicados advirtieron que evaluarán llevar sus reclamos ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Hasta el momento, la conducción oficial no emitió precisiones sobre cómo responderá a las severas objeciones legales que pesan sobre el proceso.