22 de Julio: Día mundial del cerebro

El día 22 del séptimo mes del año, en todo el mundo se celebra el día que homenajea al órgano más importante del cuerpo, buscando concientizar sobre la importancia de la salud cerebral.

La Federación Mundial de Neurología fue quién tomó la iniciativa buscando generar cada vez más conciencia en la importancia de este tema promoviendo de esta manera la necesidad de crear conciencia sobre su potencial, riesgos y enfermedades.

Fue en el 2014 cuando se define la proclamación como día mundial para crear conciencia sobre el cuidado del órgano más complejo del ser humano.

Cada año, la WFN elige un tema central y este 2022 se enfoca en conseguir una buena salud cerebral para todos, reduciendo la carga global de trastornos neurológicos.

Mantener sano el cerebro implica no sólo prevenir la aparición de estas enfermedades, sino generar bienestar, calidad de vida y prepararnos para un envejecimiento saludable.

Alimentación: es relevante la ingesta diaria de al menos tres frutas y la mitad del plato de verduras. Debe darse un lugar preponderante al pescado, los frutos secos y las legumbres.

Ejercicio físico: desde caminar hasta la práctica de deportes más sofisticados trae beneficios múltiples en nuestro bienestar psíquico, lo que favorece la salud cerebral, osteo-articular, previene factores de riesgo cardio vasculares, baja el riesgo de cáncer, obesidad y otras enfermedades. El ejercicio produce en el cerebro la liberación de mediadores químicos altamente favorables para su funcionamiento pleno.

Sueño: El dormir al menos 8 horas sin interrupciones adecuadamente en una de las claves de la salud cerebral y detectar precozmente las enfermedades que puedan afectar la calidad del sueño es una de las claves para mejorarlo.

Actividad social: es relevante mantenerse activo socialmente, en círculos que van desde la familia hasta organizaciones sociales, deportivas o de cualquier índole. La soledad enferma, especialmente a nuestro cerebro.

Actividad intelectual: mantenerse activo intelectualmente implica no solo leer libros, sino asumir nuevos desafíos a nivel intelectual, ampliando nuestros horizontes de conocimiento hacia áreas menos cultivadas que mantienen a las neuronas activas y conectadas.

Controlar factores de riesgo vascular: la hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes, el tabaquismo, el alcohol, la obesidad y el sedentarismo son enemigos de nuestro cerebro, por diversos mecanismos.

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