La posible llegada de un fenómeno de Súper Niño durante el próximo verano enciende las alarmas por el aumento de dengue en la Argentina. Las intensas lluvias pronosticadas podrían favorecer la reproducción del mosquito Aedes aegypti.

No obstante, los especialistas destacan una paradoja respecto al impacto del clima.
Las precipitaciones frecuentes acumulan agua en recipientes urbanos y aceleran la crianza de larvas. Sin embargo, las tormentas demasiado fuertes pueden limpiar los depósitos y arrastrar los huevos de los mosquitos. El resultado final dependerá de la combinación entre las temperaturas y la frecuencia de las lluvias.
Métodos de prevención y control del mosquito transmisor
El infectólogo Tomás Orduna enfatizó la urgencia de eliminar los criaderos de insectos en casas y jardines. El proceso de descacharrado resulta vital para frenar el desarrollo del transmisor. Además, se aconseja cepillar los bordes de baldes y macetas para desprender los huevos adheridos.
Los especialistas recomiendan el uso constante de repelentes de insectos en la piel. También sugieren vestir ropa que cubra brazos y piernas en zonas de alta vegetación. El Aedes aegypti transmite también otras enfermedades graves como la fiebre chikungunya y el virus zika.
Avance de la vacunación y panorama para los próximos meses
La Argentina cuenta con vacunas aplicadas en las provincias con mayor riesgo sanitario. Sin embargo, los datos oficiales indican que muchas personas no completaron el esquema de dos dosis. Las autoridades nacionales distribuyeron vacunas en distritos clave como Salta, Jujuy, Chaco y Formosa.
Aunque la transmisión viral permanecía frenada, el virus circula con fuerza en países limítrofes. El ingreso de viajeros puede reinstalar el brote durante los meses de calor. Las autoridades de salud apelan al compromiso comunitario para mitigar el riesgo epidémico antes del verano.