Con vientos colosales que alcanzaron los 298 kilómetros por hora e igualaron la marca histórica del año, el devastador supertifón Champi se consolidó como la tormenta más destructiva del planeta en 2026. Tras bordear la isla de Guam y desatar una máxima alerta en Filipinas por marejadas gigantes y deslaves, este coloso de categoría 5 impulsado por el calentamiento de las aguas oceánicas inicia ahora una peligrosa trayectoria hacia Okinawa, Taiwán y el sur de Japón, manteniendo en vilo a millones de personas mientras los servicios meteorológicos advierten sobre oleajes de hasta 11 metros y ráfagas huracanadas en toda la región.

El supertifón Champi se convirtió en la tormenta más poderosa registrada en el planeta durante 2026. El fenómeno alcanzó vientos sostenidos de 298 kilómetros por hora en el océano Pacífico. De esta manera, el ciclón igualó el récord del tifón Sinlaku y alcanzó la categoría 5. La rápida intensificación del sistema ocurrió por las altas temperaturas del agua oceánica.
Las imágenes satelitales mostraron una estructura gigante con un ojo pequeño y bien definido. En primer lugar, la tormenta afectó a la isla de Guam con ráfagas intensas. Sin embargo, el rápido desplazamiento del sistema evitó grandes daños en la infraestructura local.
Filipinas y Japón activan alertas por lluvias y olas gigantes
Actualmente, las autoridades de Filipinas mantienen alertas meteorológicas en las provincias del norte. El organismo oficial prevé lluvias intensas, riesgo de deslaves y olas de hasta 9 metros. Por su parte, la Agencia Meteorológica de Japón emitió avisos por fuertes vientos para las islas de Okinawa.
El sistema avanza hacia el noroeste a una velocidad de 20 kilómetros por hora. Los meteorólogos prevén que Champi pase cerca de Taiwán y las islas Sakishima entre el viernes y el sábado. Allí, los especialistas pronostican un impacto severo con oleajes que superarían los 11 metros de altura.
Un proceso gradual de debilitamiento rumbo al sur de Japón
El fenómeno alcanzó su pico máximo de intensidad durante las primeras horas del miércoles. Ahora, los servicios meteorológicos prevén un paulatino debilitamiento a medida que avance el fin de semana. El sistema bajará a categoría de tifón común antes de degradarse a tormenta tropical.
A pesar de perder potencia, el ciclón representa un riesgo alto para las zonas costeras. Las autoridades recomiendan a la población asegurar objetos sueltos y evitar las áreas anegables. El tifón podría virar hacia el sur de Japón y Corea del Sur a comienzos de la próxima semana.