La Cámara de Diputados de Salta convirtió en ley la exigencia de instalar puestos de hidratación con acceso gratuito, libre e ilimitado a agua potable en todos los recitales, festivales y fiestas masivas de la provincia, imponiendo multas de hasta 1,2 millones de pesos para los organizadores que incumplan la normativa; una medida de prevención sanitaria ampliamente debatida que busca reducir descompensaciones y riesgos por altas temperaturas o consumo de alcohol, y que fue remitida al Poder Ejecutivo para su promulgación tras desatar intensos cruces parlamentarios en el recinto entre defensores del derecho a la salud pública y sectores opositores que cuestionaron el rol del Estado y las prioridades hídricas de la región.

La Cámara de Diputados de Salta convirtió en ley la obligación de instalar puestos de hidratación gratuitos en eventos masivos. La medida alcanza a recitales, espectáculos musicales y encuentros bailables, tanto en predios cerrados como al aire libre. La normativa busca proteger la salud pública y prevenir casos de deshidratación por altas temperaturas o consumo de alcohol. El proyecto pasó al Poder Ejecutivo provincial para su promulgación y reglamentación final.
La ley contempla multas de entre 300.000 y 1,2 millones de pesos para los organizadores que incumplan la norma. Los puestos deberán ofrecer agua potable de forma libre, ilimitada y accesible. Además, los responsables de los eventos tendrán que informar claramente la ubicación de cada punto de hidratación. La provisión podrá realizarse mediante agua de red, siempre que cumpla con los controles de potabilidad requeridos.
Intenso debate parlamentario y posturas encontradas
El tratamiento del proyecto generó fuertes cruces entre los legisladores en el recinto. Los sectores que apoyaron la iniciativa remarcaron la urgencia de reducir las asistencias médicas en las guardias hospitalarias tras las fiestas nocturnas. Además, enfatizaron que el acceso al agua constituye un derecho básico de salud preventiva que los productores deben garantizar.
Por otro lado, sectores opositores cuestionaron las prioridades de la Legislatura. Algunos diputados señalaron que la provincia debe concentrarse en resolver las fallas del servicio hídrico en los barrios antes que regular eventos privados. También propusieron que los municipios asuman la colocación de canillas públicas o que permitan a los asistentes ingresar con sus propias botellas de agua.