El país norteamericano sigue presentando episodios de violencia en relación con armas aun cuando el senado reivindicó hace unas pocas semanas el acceso a estas como un derecho.
En esta ocasión, tres personas perdieron la vida el domingo en la noche en un centro comercial de Indiana después de que un hombre con un fusil abrió fuego en un área de comida antes de ser abatido por un civil, informó la policía.
Cuatro de las cinco personas baleadas eran de sexo femenino, entre las que se encontraba una niña de 12 años, que es una de las dos personas heridas, las cuales se encuentran en condición estable.
El individuo ingresó al Greenwood Park Mall con un fusil y varios cargadores y comenzó a dispararles a los comensales, dijo Jim Ison, jefe del Departamento de Policía de Greenwood, en una conferencia de prensa. Y señaló que un civil armado mató al hombre. En total, cuatro personas murieron y dos resultaron herida

Medios locales detallan que el individuo, armado con un rifle de asalto y varios cargadores de munición entró al área de comidas del establecimiento, y comenzó a dispararle a la gente allí congregada.
Eso antes de que un joven de 22 años que se hallaba en el centro comercial y el cual portaba una pistola durante el tiroteo, disparó y abatió al sospechoso.
Además de los agentes de la policía, también fueron llamados escuadrones antibombas al área, para investigar un paquete sospechoso encontrado en uno de los baños del centro comercial, según BNO News.
Se trata del último incidente en una ola de violencia armada que afecta a Estados Unidos, donde se registran unas 40.000 muertes al año por armas de fuego, según el Archivo de Violencia Armada.
La base de datos del Archivo registra 320 tiroteos masivos en el país desde principios de este año, con aproximadamente 22.500 muertes provocadas por la violencia con armas de fuego.




