La joven influencer Marta Fort abrió su corazón y se expresó de manera sumamente franca respecto a los recurrentes cuestionamientos que debió soportar en torno a su apariencia corporal durante toda su etapa adolescente. En una íntima conversación con Pampita, la heredera del recordado empresario de golosinas expuso con crudeza el severo impacto que aquellas opiniones ajenas provocaron en su bienestar general y en su estabilidad emocional.
Durante un reportaje mano a mano con Pampita transmitido por la plataforma de Infobae, la creadora de contenidos desclasificó los oscuros pasajes que le tocó atravesar debido a las exigencias del entorno digital y social. Según sus propias palabras, la insistencia de las observaciones externas la empujó a adoptar regímenes nutricionales de extrema rigidez, una situación límite que terminó decantando en serios trastornos vinculados con la alimentación.
A la hora de detallar cómo se originó aquel complejo proceso personal, la entrevistada no anduvo con rodeos para rememorar las demandas que pesaban sobre sus hombros cuando daba sus primeros pasos en la exposición pública. Su relato deja en evidencia las contradicciones de los discursos virtuales y el momento exacto en el que logró modificar su perspectiva para resguardar su integridad.
“Cuando era más chica me decían, por ejemplo, que hiciera dieta. Entonces me fui al otro extremo, hice mucha dieta, nivel anorexia. Tuve un montón de problemas y era así. Y después, esos mismos que me decían ‘hacé dieta’, me decían ‘comete una hamburguesa’. Ahí fue cuando me hizo click. Siempre la gente va a encontrar algo para hatearte», confesó de manera directa ante los micrófonos de la señal.
A pesar del dolor que le tocó experimentar en aquellos años formativos, la joven aseguró haber desarrollado las herramientas necesarias para dejar atrás esa destructiva dinámica de aprobación constante. Si bien reconoció que sigue consumiendo lo que se dice de ella en las plataformas digitales, su posicionamiento frente a la hostilidad de los usuarios sufrió un cambio radical, despojando a los comentarios del poder de lastimarla.
En consonancia con su nuevo enfoque de vida, la influencer detalló cómo resignificó la negatividad que abunda en el universo de la web, convirtiendo las agresiones en elementos utilitarios para su vida cotidiana. «Leo, pero todos los días. Después, el hate que leo me ayuda a veces, lo tomo como tip. ‘Marta Fort se tiene que teñir las raíces y las cejas’, y acá me lo hice”, ejemplificó con soltura, demostrando que prefiere canalizar los cuestionamientos desde una óptica pragmática y desdramatizada.
Para finalizar la entrevista, Marta no titubeó al reconocer que persiste en su mente un marcado interés por someterse a diversos procedimientos de modificación quirúrgica en el futuro, asumiendo con total naturalidad los pensamientos que rondan por su cabeza.
Al ser consultada sobre su relación actual con el quirófano y los ideales de belleza, admitió sin tapujos: “A mí me encantaría hacerme todo. Yo tengo como ese fantasma en mi cabeza que me dice ‘hacete entera’. De pies a cabeza, me haría de todo: una abdominoplastia, rinoplastia».




