La investigación que culminó en esta sentencia comenzó en febrero de 2023, cuando una madre de la ciudad de San José de Metán llevó a reparar un teléfono celular que utilizaba su hija de 13 años.
Al revisar los mensajes y conversaciones de whatsapp, la mujer descubrió que la adolescente mantenía una relación sentimental con un familiar directo, un hombre que en ese entonces tenía 32 años y que resulta ser el tío de la menor y cuñado de la denunciante.
En una audiencia flexible y multipropósito, las partes dijeron al juez de Metán Sebastián Fucho que habían llegado a un acuerdo de juicio abreviado. Durante este acto, el acusado reconoció voluntariamente su responsabilidad en los hechos y aceptó el acuerdo alcanzado entre las partes. En consecuencia, fue condenado a la pena de seis años de prisión de cumplimiento efectivo por ser autor del delito de abuso sexual con acceso carnal.
El juez dispuso que el condenado continúe bajo la modalidad de arresto domiciliario que ya venía cumpliendo por orden previa de un juez de garantías. No obstante, se establecieron reglas de conducta estrictas que incluyen la obligación de fijar residencia dentro del radio del tribunal y la necesidad de solicitar autorización judicial expresa en caso de tener que realizar labores fuera de la ciudad.
Además de ello tendrá prohibición absoluta de acercamiento, la cual se extiende no solo de forma física sino también a cualquier tipo de contacto por medios digitales, celulares o redes sociales, tanto hacia la joven como hacia su grupo familiar y sus lugares de concurrencia habitual.
Finalmente el juez ordenó la extracción de material genético del condenado por parte del Servicio de Biología Molecular del Cuerpo de Investigaciones Fiscales para su posterior inscripción en los Bancos de Datos Genéticos.




