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Murió el represor Wolk mientras cumplía condena a prisión perpetua en su domicilio

Fue jefe del centro clandestino de detención “Pozo de Banfield” entre 1976 y 1979.

El represor Juan Miguel «El Nazi» Wolk murió en Mar del Plata a los 93 años. Durante la dictadura, el excomisario dirigió el centro clandestino «Pozo de Banfield». A lo largo de los años, intentó eludir a la Justicia por distintos medios. Incluso fingió su fallecimiento y permaneció prófugo. Sin embargo, los tribunales le impusieron dos condenas a prisión perpetua. El represor cumplía arresto domiciliario al momento de su muerte.

Las condenas por crímenes de lesa humanidad En 2024, el Tribunal Oral Federal N°1 de La Plata dictó su segunda prisión perpetua. La justicia lo condenó por cientos de crímenes cometidos en el «Pozo de Banfield». Este sitio funcionó como una de las mayores maternidades clandestinas del terrorismo de Estado. Wolk escuchó el fallo desde su vivienda en Mar del Plata. El juicio incluyó casos de víctimas como Gregorio Nachman, Juan Carlos Abachian y Emilce Moler.

La primera condena ocurrió en mayo de 2023 en la causa «Hogar de Belén». En ese proceso, los jueces investigaron dos masacres perpetradas en 1977 en Almirante Brown y Llavallol. Esos ataques dejaron seis personas asesinadas y tres hermanos apropiados.

Su rol en la represión ilegal Wolk ejerció como director de Investigaciones de la Policía Bonaerense. Además, actuó como mano derecha del represor Miguel Etchecolatz. Entre 1976 y 1979, encabezó el «Pozo de Banfield». Su accionar se vincula con la Noche de los Lápices. También se relaciona con la desaparición de Silvia Graciela Muñoz, hija de Ledda Barreiro, referente de Abuelas de Plaza de Mayo Mar del Plata. Un grupo de tareas secuestró a Silvia en 1976 mientras estaba embarazada.

Intentos de fuga y engaños a la justicia Ledda Barreiro lideró movilizaciones contra la prisión domiciliaria concedida a Wolk en 2016. El represor registraba antecedentes de fuga. Entre 2012 y 2013, se escapó mientras cumplía prisión preventiva. La Gendarmería Nacional lo reubicó en la casa de su hermano.

Años antes, en la década de 2000, los tribunales lo citaron en los Juicios por la Verdad. En esa oportunidad, Wolk presentó un acta de defunción falsa. Sin embargo, la hermana de la desaparecida Noemí Ungaro denunció la maniobra. La mujer demostró que el excomisario vivía cerca de la playa y cobraba su jubilación.