El Ministerio de Salud Pública de Salta confirmó la presencia de 19 casos de tuberculosis en distintas unidades carcelarias. Las autoridades activaron protocolos de vigilancia sanitaria y rastreo de contactos dentro de los penales.

El plan abarca a los internos, a los agentes penitenciarios y a los familiares que realizaron visitas. El ministro de Salud Pública, Federico Mangione, afirmó que la situación está bajo control y descartó un escenario epidémico.
Cuadro crítico de un interno en el Hospital del Milagro
El caso más grave afecta a un joven de 25 años alojado en la Unidad Carcelaria de Villa Las Rosas. El paciente permanece internado en el Hospital del Milagro con asistencia respiratoria mecánica. Los médicos evalúan si el joven padece meningoencefalitis tuberculosa. Esta complicación ataca directamente al sistema nervioso central. Además, los profesionales estudian una posible resistencia a la rifampicina, uno de los antibióticos principales para tratar la enfermedad.
La superpoblación en las dependencias penitenciarias dificulta el control de los contagios. La falta de espacio impide aislar de forma rápida a los pacientes confirmados. También complica el seguimiento de las personas que mantuvieron contacto estrecho con los enfermos. La mala ventilación y la desnutrición aceleran la propagación del bacilo en los lugares de encierro.
Un informe del Comité Nacional para la Prevención de la Tortura reveló datos preocupantes. El riesgo de morir por tuberculosis en una cárcel supera diez veces al de la población general. En Salta, el organismo registró tres muertes por esta causa entre los años 2022 y 2024. El personal sanitario mantiene el monitoreo constante dentro de los penales para frenar la aparición de nuevos casos.