Durante la historia de la humanidad se han registrado innumerables actos de genocidio, entendiéndose por genocidio cualquier acto que busque la aniquilación, sometimiento, lesión o traslado a la fuerza, de la totalidad o parcialidad de un grupo de personas miembros de una nación, etnia, raza o religión especifica.

En septiembre de 2015, la ONU decidió convertir el 9 de diciembre en el Día Internacional para la Conmemoración y Dignificación de las Víctimas del Crimen de Genocidio y para la Prevención de ese Crimen, en recuerdo de la Convención firmada en 1948 sobre este tema.
La intención de la ONU de conmemorar este día es acentuar la atención de los países miembro en esas grandes diferencias que pueden estar ocurriendo dentro de la sociedad y buscar minimizarlas o transformarlas en una ventaja para las personas que se sienten oprimidas.




