18 de junio: Día del Orgullo Autista

El Día del Orgullo Autista se conmemora cada 18 de junio desde el año 2005, gracias a la iniciativa de Aspies for Freedom, una organización que lucha por la concientización sobre este espectro. Durante esta jornada, se intenta manifestar la necesidad de comprensión y conocimiento de los desafíos a los que las personas con este trastorno se enfrentan. Es un día que trabaja por garantizar los derechos y dar a conocer la neurodiversidad en el mundo.

El autismo cuenta también con otra fecha dedicada en su honor, el Día Mundial sobre la Concientización del Autismo, que se celebra cada 2 de abril.

QUÉ SE CONMEMORA EN EL DÍA DEL ORGULLO AUTISTA

Existe una insignia reconocida en todo el mundo para representar el espectro autista. Se trata de un infinito con los colores del arco iris. Este intenta expresar la cualidad no lineal de este trastorno, una banda donde se alinean las diferentes experiencias y particularidades de cada persona. La variedad cromática de esta imagen refleja, también, la diversidad que comprende el autismo, intentando manifestar sus múltiples posibilidades.

El Día del Orgullo Autista tiene como objetivo reflejar estos valores, destacar la singularidad de quienes pertenecen a este espectro y luchar contra el estigma, la discriminación y reclusión social.

CLAVES PARA APRENDER SOBRE EL TEA

El trastorno del espectro del autista (TEA) consiste en una o varias deficiencias que se mantienen de manera persistente durante el desarrollo de la vida de un individuo. Estas pueden estar relacionadas con la comunicación, la manera de desenvolverse en la sociedad, el razonamiento y la forma de llevar a cabo ciertas tareas.

Al tratarse de un espectro, sus posibilidades resultan diversas y pueden abarcar diferentes manifestaciones en las personas. Algunas incluso llegan a contar con una repetición de patrones o bien la restricción de estos mismos. El autismo puede provocar también la alteración motriz de manera constante o nula.

Se requiere una evaluación específica y acompañamiento clínico para poder diagnosticar este trastorno. Si bien muchos de los primeros signos pueden darse o ser observados durante la infancia del paciente, existen casos que no logran conseguir un dictamen médico hasta su adultez. El abordaje por parte del sistema de salud se da a través de terapias que logren brindar apoyo y ayudar con su desarrollo e inserción social.