En la mañana de ayer el Tribunal Criminal Nº 3 llevó a cabo la primera de las audiencias del juicio oral y público por la sustracción y destrucción de un expediente judicial, hecho ocurrido en el año 2009, y que tiene por acusados a Milagro Sala, al abogado Alberto Bellido y al empleado judicial Marcos Romero.
Sala participó del juicio por videoconferencia, desde el lugar donde cumple prisión domiciliaria, mientras que Bellido y Romero lo hicieron en forma presencial.
En este marco, el equipo de abogados de la dirigente expuso una operatoria en todos los procesos armados por la Justicia jujeña.
Esto se dio, luego de que en la primera audiencia del proceso un testigo acusara que desde la fiscalía le hicieron una oferta a cambio de vincular a uno de los imputados en los hechos que se juzgan.

Una mujer testigo de la fiscalía aseguró que tenía que declarar que recibió un expediente y terminó contando las ofertas de los secretarios de los fiscales Osinaga y Rondón, Juan Carlos Davalos y Joaquín Campos, y los ofrecimientos que le hicieron en este último tiempo para recuperar su trabajo en el Poder Judicial.
«Lo que pasó deja al descubierto cómo es la operatoria en todos los procesos contra Milagro. Este, puntualmente, había surgido con una cuestión muy sospechosa: era una causa que se había cerrado en 2012 y que se reabre cinco años después, con un único testimonio que hay para vincular a Milagro Sala y a quien entonces era su abogado (por Bellido)», señaló a Télam Marcos Aldazabal, del equipo de letrados de Sala.
“En Jujuy hay una situación de un Poder Judicial totalmente cooptado, en el que las cosas no responden al Derecho”, advirtió Aldazabal, para luego denunciar que en esa provincia existe una operatoria que se repite de manera sostenida.
Finalmente, sostuvo que “el ensañamiento con Milagro llegó a un nivel increíble”, que incluso llega hasta a “poner en riesgo su salud”, ya que la fundadora de la Túpac Amaru atravesó en las últimas semanas un cuadro médico por el que tenía la recomendación profesional de no exponerse a situaciones de estrés.
Sin embargo, el Tribunal Criminal n° 3 de Jujuy no hizo lugar a un pedido de suspender el juicio.




